Alma mía que inquieta estas
tantos remolinos llegaron a tu ciudad,
y en un corazón pequeño, un mundo se construyo
haciendo crecientes de mares imaginarios,
tirando rayos de sol a sol...
Nada es tan real,
ni un minúsculo suspiro se puede igualar
a todo ese amor que se genera por dentro,
intentando soportar que un corazón no lo aísle
y consiguiente en retrato ese amor poder plasmar....
Eres horizonte que deseo alcanzar,
y mi barca de madera navega en pleno mar,
con orificios en sus pisos, se siente hundir
y a profundidades no quiere bajar
a menos que tu amor se encuentre alli....

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